Desde que tengo uso de razón, hay un chico que va a la misa de "los 3 chanchitos" y que ha sido mi amor platónico desde la infancia. Con el tiempo, contándole a mi enamorado de este incógnito platónico y viendo fotos juntos algún otro día, resultó ser su amigo y aparentemente conocido de una amiga del colegio (Gori, información gracias a FB como siempre)
Cada domingo de mi vida lo veia ya casi por costumbre. Inlcuso empezó a formar parte de un juego personal al estilo Where is Waldo. Hoy lo volví a ver. Vestía un polo manga larga blanco con uno corto turqueza encima, jeans y zapatillas. Pero también vestía una chica al lado la cual andaba de la mano con él. Karina, la chica del" chico" tiene un brillante enorme en el dedo anular de la mano izquierda dijo mi mamá ... Gameover. Me pregunto, ¿en todos estos años Molineros habrá notado mi presencia? ¿Sabrá que existo? Espero que no porque así el juego fue más divertido y lo chévere de los amores platónicos es que se queden como platónicos nomás. Por experiencia, cuando lo dejan de ser no funciona bien YLS!
domingo, 5 de septiembre de 2010
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2 comentarios:
Kari, soy vale jaja me encantoo tu post de el amor platonico xq a mi tambien me ha pasado por muchos años una historia parecida... Y luego cuando te das cuenta de que "aquel chico" esta con otra sueltas una risa para ti misma y piensas en alguna cancion de tipica pelicula de comedia de amor.jajaja cosas de la vida
EXACTO!
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