Hace poco, uno de mis tíos cercanos decidió licenciarse y justo hace unas semanas lo logró a sus 60 años exactamente (el mismo día de su cumpleaños) y con mucho orgullo. Nos invitó a su exposición y recuerdo que en alguna parte mencionó la importancia de los jefes en las experiencias laborales de los jóvenes ya que son esas primeras experiencias las que marcan la vida laboral futura de la persona: si te dieron alas o te las cortaron, si te exigieron o aceptaron tu mínimo esfuerzo. Entonces me puse a pensar en mis experiencias laborales y me di cuenta que he tenido la suerte de tener a excelentes personas en mis primeras experiencias y que efectivamente han marcado mi vida de alguna manera. Sobre todo, motivándome, reconociendo mis esfuerzos, abriendo mi mente hacia nuevos horizontes, haciéndome pisar tierra y dándome ganas de aspirar siempre a más. Pero tengo que añadir algo: no sólo los jefes te marcan. El entorno es demasiado importante porque son las personas que nos rodean en el trabajo con quienes pasamos la mayor parte del día. Yo no me puedo quejar de nada, o casi nada.
Por otro lado, definitivamente me da claustrofobia pensar que por lo menos 8 horas de mi vida se limitarán a 4 paredes, una computadora y un par de ventanas. Va contra mi naturaleza “diurna” y me DESESPERA. En serio me parece deprimente:
- 6:30am te levantas.
- 7:00 am ya tomaste desayuno y te bañas.
- 7:30pm ya estas list@ y sales a trabajar a pesar que entras a las 9:00pm porque TODOS los trabajos quedan en San Isidro y te tienes que soplar el tráfico. Si no sales temprano NO la haces (el sol empezó a asomarse recién).
- 9:00am pasaste tarjeta, subiste el ascensor y prendes tu computadora de la chamba. El sol ya salió pero ya estás en 4 paredes y sólo vez tu computadora y a la persona de al lado. Con suerte, te tocó ventana cerca y puedes convertirte en el reportero de weather c. de tu piso.
- 12:00-1:00pm saliste a almorzar y aunque sea viste una hora un pedazo de jardín por ahí y con suerte las nubes de San Isidro se quitaron un toque y pudiste ver un rayito de sol.
- 1:00pm vuelves a la cueva.
- 5:00-6:00pm (dependiendo de la chamba) te quitas a tu jato y ya oscureció.
Yo sé que mi mamá se molesta cada vez que me quejo de esto porque ha sido secretaria y sí le gusta esa vida pero a mí me parece horrible. Con una vida así, ¿por qué me tendría que importar si salió el sol si nunca lo vi? ¿por qué me muero por regresar a mi casa si sólo estoy unas cuantas horas despierta y luego a dormir para que empiece todo de nuevo? Creo que pienso así por culpa de mis papás, por meterme en un colegio incrustado en el cerro de Rinconada lleno de vegetación donde siempre había sol, no habían patios sino andenes (sí, andenes) y donde para ir a la cafetería tenías que huir de las llamas Xica Da Silva y Luz María que se escapaban y te persegían de vez en cuando. Lamentablemente sino te adaptas, te guste o no, FUISTE. Qué pena por mí. Por suerte, trabajar en agencia me permitió tener esa ventana al sol y la vegetación que NECESITA mi cuerpo para vivir y sobrevivir en este mundo de 4 paredes.
lunes, 2 de agosto de 2010
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3 comentarios:
kari odio las 4 paredes! deberiamos poder trabajar en los parques! jajajajaja
En serio para mi es bien frustrante. Se me ocurre que deberían de hacer que las personas trabajen menos horas pero más intensas y así salgan más temprano porque la típica son estas 2 situaciones que el mismo horario y la ley fomenta:
a) Hueviaste todo el día y te pones las pilas cuando falta poco para salir.
b)Hiciste todo al toque pero como es política de las empresas es que no te quites hasta la hora de salida, te quedas hueviando y desperdiciando, por ejemplo, un lindo dá de sol.
Por eso, yo soy partidaria de las personas trabajen desde sus casas organizando su tiempo y responsabilidades de acuerdo a su métodos de trabajo (porque en realidad las personas son tan distintas entre sí que soy de la idea que una política ni siquiera llega a adaptarse a la mayoría) y que vayan al centro de trabajo determinadas horas al día o la semana para ejecutar procesos que no puedan llevarse a cabo desde sus casas (lógicamente estas ideas no aplican lamentablemente a las personas que trabajan en operaciones en fábricas salvo que las mismas sean "robotizadas".
Creo que si seguimos mal acostumbrando a las empresas a que "si no nos quedamos más de la hora debida siempre habrá uno que lo hará por nosotros y por eso podemos terminar siendo despedidos" la calidad de vida personal y familiar de las personas no va nunca a mejorar. Lamentablemente la ley "nos ampara" pero el context empresarial no.
La clasica: "vivir para trabajar o trabajar para vivir".
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